miércoles, 10 de diciembre de 2014

Arte, diplomacia y poder.

Durante toda la historia de la humanidad, siempre ha existido el empleo de “regalos” a los dirigentes de la sociedad a cambio de favores. Las obras de arte siempre han estado en manos de las clases más altas. La posesión de dichos elementos otorgaban poder a quien la tuviera, un estatus. Los artistas veían recompensados sus años de trabajo a cambio de favores que les hacían la vida mucho más fácil. Vivían de regalar sus obras. Quizá el regalo más común fueran cuadros. Recientemente ha salido la noticia de la culminación del cuadro de la Familia Real que Antonio López ha estado realizando durante 20 años. Pero no hay que dejar de lado otras áreas menos tenias en cuenta.

Hace casi cuatrocientos años, existió uno de los escultores más importantes de la historia. Gian Lorenzo Bernini. A parte de ser un gran artista, está muy relacionado del tema tratado hoy. Pues él llegó a contar con la ayuda y la protección de siete papas. Pero a destacar son 3. Urbano VIII, Inocencio X y Alejandro VII.

Además, actualmente hay en el Museo Del Prado una exposición del escultor sobre los encargos que le hizo la Corte Española. Esta relación era hasta hace bien poco desconocida. El propio Museo ha desvelado este acontecimiento para sorpresa de todos. La exposición consta de un total de 39 obras, entre esculturas, óleos y dibujos.

Según apunta Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, resulta casi sorprendente que el artista tuviera una buena relación con la monarquía española, ya que estaba muy comprometido con Francia y Luís XVI. Incluso tenía textos en los que mostraba su rechazo hacia las costumbres españolas. Pero según los investigadores esto lo hacía para no levantar sospechas. El artista estaba muy comprometido con la Corte Española, aunque la relación variaba de vez en cuando en función del papa que estuviera al cargo de la Santa Sede.

No hay comentarios:

Publicar un comentario