viernes, 16 de enero de 2015

Nuevos modelos de negocio para el periodismo

En la conferencia del pasado 15 de enero de Ignacio Escolar, quedó bien clara una cosa. “Es mentira que haciendo periodismo en Internet no se pueda ganar dinero”.
En Internet la información es inmediata, se puede consumir de una manera mucho más rápida. ¿Qué ha provocado esto? El declive de la prensa escrita. No significa que desaparezcan. Igual que siguen existiendo los discos de vinilo, seguirá habiendo periódicos de papel pero no cumplirán la misma función que han desarrollado siempre. Los medios que siempre han estado en papel pasarán (si no lo han hecho ya), a competir directamente en el mercado con los medios nacidos directamente en Internet.
Esta nueva manera de hacer periodismo se diferencia mucho de la tradicional. La portada, lo que antes era lo esencial, la decisión más difícil del director la noche antes, ahora apenas tiene importancia. Sobretodo porque muchos lectores de los medios digitales llegan a él, o bien buscando la dirección web del medio o a través de enlaces compartidos en redes sociales. La portada ya no es un reclamo para atraer lectores.
Además, en este nuevo modelo de periodismo, se puede saber con mayor certeza que cosas interesan más a la audiencia, que noticias son más leídas.

Pero no todos los principios son fáciles. En el periodismo y en cualquier otro ámbito, cuando sale un producto sustitutivo siempre ofrece lo mismo pero de peor calidad. (Coches más baratos, móviles con cámaras peores…pero cumplen la misma función). Con el periodismo pasó lo mismo. El problema de la información instantánea es la poca profundización de información, posibles datos erróneos…Pero a pesar de ello este nuevo modelo de periodismo ha ganado a la audiencia y pesan más los pros que los contra. Quizá pueda ser peligroso que la audiencia se acostumbre a que haya errores en las informaciones de última hora.
Por otro lado, la crisis del papel no solo es culpa del periodismo digital. La credibilidad ha sido también un factor determinante que ha hecho que la audiencia se decante más por el nuevo modelo de periodismo. Ahí está el secreto de eldiario.es. Son independientes, no se dejan comprar por sus anunciantes, los cuales les pagan. Prima más la información y la verdad que los intereses económicos. Este nuevo modelo de periodismo debe seguir adelante, contagiar a todos los medios de comunicación, y convencer a la audiencia de que un periodismo sano, veraz, y rentable es posible.

jueves, 8 de enero de 2015

Tecnologías al servicio de la difusión de la cultura en los museos

Las nuevas tecnologías están disponibles en cualquier ámbito para difundir lo que sea. Son una gran herramienta que tienen las instituciones, la cual permite acercar la cultura más aun a cualquier individuo. No solo enviando a la casa o al teléfono móvil del usuario lo que se puede encontrar en la exposición, sino en el propio museo, puede gozar de numerosas herramientas las cuales facilitan el entendimiento de lo que se está mostrando; hacen que sean más interesantes las cosas de las que están hablando.

Un aspecto llamativo e innovador (o quizá esto último no sea tan cierto), es la existencia de “museos on-line”. Las nuevas tecnologías son capaces de que visites un museo sin salir de casa (esto puede considerarse un aspecto positivo o negativo según se mire). El Prado y el Thyssen fueron los primeros en España. Empezó haciéndose uso de internet para mostrar tan solo información promocional. La función era atraer al cliente. Pero poco a poco se fueron incluyendo imágenes, información contextual y contenidos educativos. Este último concepto es el más interesante. “Educativos”. Los museos están haciendo uso de internet para la divulgación cultural.

A día de hoy podemos ya ver a través de internet colecciones, recursos de interpretación, audio guías y visitas virtuales. Otro debate ya sería si se pierde la magia de entrar a un museo, de ver las cosas por ti mismo, en vez de hacer absolutamente todo pegado al ordenador. Quizás para buscar una información muy puntual sí que sea un gran recurso utilizar internet para entrar en un museo.

Pero en internet, aparte de instalar los museos ahí y que los internautas puedan entrar, se pueden hacer más cosas. La comunicación. Mediante las redes sociales. Llegan mucho más rápido a los usuarios a través de ellas que en la página web. A través de ellas se puede incitar más a la participación de usuarios, formación de debates en foros… Las redes sociales aglutinan un conjunto de personas con los mismos intereses dispuestos a compartir sus gustos, opiniones, impresiones… Y esto para los más jóvenes, para los que quieran aprender, es una gran herramienta entablar debates con gente experta.

La interacción es la palabra mágica. Y eso la tecnología lo puede hacer posible. En el propio museo, con herramientas, aparatos y toda clase de mecanismos que todo usuario pueda manejar durante la visita y pueda asimilar la información de una manera mucho más divertida y eficaz.
Por lo tanto, el uso de las tecnologías para la difusión de la cultura es hoy en día un elemento indispensable, y resulta satisfactorio que todas las instituciones lo piensen así. Hacen de la cultura un tema mucho más interesante y llamativo para todos.